El sonoro "¡joder!" de Ricardo Darín al autoentregarse el Goya a la mejor película iberoamericana, el rap de El Langui acompañado de Resines, Tito Valverde y Juan Diego o el ácido monólogo de Santiago Segura. La 26ª edición de los Premios Goya, la que fue la gran noche de No habrá paz para los malvadados, también dejó momentos que atesorar en el anecdotario de los premios y algún fichaje inesperado: y es que en esta ocasión en lugar de Jimmy Jump de Cataluña, se coló en la gala "El Muletilla" de Extremadura.
Una gala que arrancó con el número musical protagonizado por Eva Hache, aunque si de música hablamos, la nota la dio El Langui y su coro de talluditos raperos. Santiago Segura fue quien le dio el gran subidón al ritmo de la tediosa gala. Y lo hizo a cuenta de la mala leche de un monologo en el que comenzó riéndose de él mismo y de su película y terminó soltando algunas ácidas verdades sobre nuestro cine y sobre los académicos.
Hubo también frases para el recuerdo entre los discursos de los premiados. Entre ellas destacan la de Carlos Areces, que se reivindicó ante su encasillamiento -"Yo también puedo hacer cine sin enseñar el ojete", espetó- y la que eligió Kike Maíllo para cerrar su enorme (en todos los sentidos) discurso de aceptación. "Ahora ganamos mundiales y hacemos películas de robots. A este país no lo conoce ni la madre que lo parió", proclamó tras recordar a su abuelo.
Estos fueron algunos de los momentos más peculiares de una gala en la que hubo problemas con la seguridad -además de El Muletilla, se coló en la gala un simpatizante de Anonymous con la careta de Guy Fawkes-, problemas con el sonido, y problemas con el apellido del director francés de The Artist.
Información de europapress.es
redactado por miguesg95
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